APLICACIONES DEL CORCHO

APLICACIONES DEL CORCHO

Varias décadas atrás el corcho era un elemento muy utilizado en el segmento de la construcción, especialmente como aislante térmico en paredes, suelos y techos para convertirse en la actualidad, ya en el siglo XXI, en un imprescindible también a nivel decorativo.

Varias décadas atrás el corcho era un elemento muy utilizado en el segmento de la construcción, especialmente como aislante térmico en paredes, suelos y techos para convertirse en la actualidad, ya en el siglo XXI, en un imprescindible también a nivel decorativo.

El alcornoque es el único árbol cuya corteza se regenera anualmente, por lo que su extracción se hace posible aprovecharla sin dañarlo, convirtiendo al corcho en un material 100 % natural, totalmente reciclable y biodegradable. Del mismo modo, su proceso de elaboración no genera residuos ni es contaminante.

PANELES

Una de las aplicaciones más habituales del corcho es en forma de paneles con los que es posible componer distintos tipos de estructuras, para construir elementos especialmente diseñados para la oficina o la zona de trabajo,  como pieza para colgar fotografías o notas, a modo de recordatorio. En distintos acabados, en natural, barnizado o teñido el corcho se convierte en la opción ideal para habitaciones infantiles y áreas de estudio con las que decorar de forma ecológica y sostenible.

REVESTIR PAREDES

Utilízalo, además, para reformar tu habitación y revestir completamente sus paredes, por su condición ligera y sus cualidades aislantes podrás disfrutar de un revestimiento decorativo y funcional, es el caso del corcho proyectado en fachadas

SUELOS

Probablemente habrás visto en muchas ocasiones suelos de corcho en su aspecto más natural, especialmente en aquellas viviendas reformadas durante las décadas de los 70 y 80, pavimentos que han sido desechados para dar paso a otras propuestas decorativas más actuales.

Gracias a las innovaciones tecnológicas, el corcho también se renueva para formar parte del universo de suelos contemporáneos, en formatos pulidos, que lo han convertido en un material idóneo para pavimentar el suelo de cualquier espacio, gracias también a las características de este material: un gran aislante térmico, apenas necesita mantenimiento y no se deforma con facilidad.

Si lo utilizas como pavimento disfrutarás de una superficie que ofrece una pisada cómoda y silenciosa además de antideslizante, por lo que se convierte en la propuesta ideal para utilizar también en el baño.

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